Técnica POSE – El postoperatorio

La técnica POSE debe ir acompañada de un programa de seguimiento y una reeducación alimentaria

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El método POSE es un procedimiento endoscópico sin incisiones que se emplea para tratar el sobrepeso y la obesidad. La técnica consiste en reducir el tamaño del estómago del paciente un 25%, consiguiendo perder peso con facilidad gracias a los pliegues realizados en las distintas partes del estómago. Además de la técnica POSE, el paciente debe recibir una reeducación alimentaria por parte de especialistas -médicos y nutricionistas- para adquirir un estilo de vida saludable y lograr la pérdida de peso deseada.

El postoperatorio de la técnica POSE depende de cada paciente pero generalmente permanece ingresado, ya que debe estar 2 horas en reposo. A los pocos días se le realiza un control médico para comprobar que su evolución es la correcta y se le informa sobre el programa de seguimiento que debe cumplir los siguientes meses con ayuda médica para garantizar la máxima eficiencia del tratamiento. El equipo de nutricionistas prepara al paciente una dieta que debe seguir estrictamente para conseguir una buena cicatrización del estómago.

Las dos primeras semanas después de la intervención el paciente no puede ingerir alimentos sólidos, debe someterse a una dieta líquida consistente en agua, caldos o sopas bajas en grasa y zumos de frutas sin azúcares añadidos y las comidas deben estar fraccionadas a lo largo del día (5 comidas con poca cantidad de alimento cada una), no debe tomar bebidas con alto contenido calórico, con gas o ácidas (zumos de naranja, limón, etc.). Respecto a la actividad física, se le recomienda al paciente andar aproximadamente 30 minutos al día.

A partir de la tercera semana de la técnica POSE el paciente ya puede ingerir alimentos triturados (verdura en forma de crema o puré, pescado desmenuzado, etc.). Pero debe seguir evitando las bebidas calóricas, con gas y ácidas y seguir hidratándose constantemente con agua. Las comidas estarán igualmente fraccionadas en cinco tomas al día.

En la cuarta semana se introduce la dieta blanda, incluyendo alimentos que puedan masticarse y tragarse con facilidad (verdura hervida o a la plancha, pescado o carne blanca y blanda). Las pautas son las mismas que en las semanas posteriores, pero respecto a la actividad física, el paciente debe aumentar el tiempo de ejercicio, que seguirá siendo moderado: pasear, senderismo suave o similar.

A partir del segundo mes se introducen carbohidratos de absorción lenta – o complejos- en la dieta del paciente (arroz y pasta integrales, legumbres, frutas, etc.). Se le aconseja al paciente realizar ejercicio anaeróbico (30-45 minutos) 3 días a la semana, además del aeróbico, ambos de manera moderada.

Los siguientes meses la dieta se equilibra en cuanto a nutrientes y se busca consolidar el peso objetivo y aumentar la eficiencia de la técnica POSE, evitando el efecto rebote. El proceso de seguimiento psicológico y nutricional en este método es fundamental para lograr perder el 100% del exceso de peso de manera permanente.